Es algo inconsciente, pero cada vez que descorcho un tinto, pienso en un Cabernet Franc, será por la fascinación que me produce esa exquisita tensión que tiene en boca, algo que pocos tintos pueden entregar. No por casualidad esta variedad se cruzó con el sauvignon blanc para que naciera el Cabernet Sauvignon y hoy se ha convertido en fiel escudero de grandes vinos en Pomerol y Bordeaux.
En Chile, se usa para acompañar a grandes mezclas. Se trata de un actor de reparto que se roba la película en insignes cosechas de Almaviva o Don Melchor, probablemente dos de los mejores tintos de Chile. Ahí, en pleno Maipo Alto D.O. el Cabernet Franc deja su huella, en las míticas hectáreas de los viñedos de aquel virtuoso suelo.


Cabernet Franc de Viña Loma Larga
Cuando se vinifica sola, también puede producir resultados adictivos. Ese es el caso del Cabernet Franc de Viña Loma Larga, que además de sumar su nervio como variedad, está plantado en un valle frío como Casablanca. Allí se encuentra la mater de este sabroso vino, a menos de 25 km del mar y específicamente en Lo Ovalle, probablemente uno de los rincones más fríos de la D.O. costera chilena.


El resultado es un vinazo de intensos reflejos púrpuras, una nariz de pura fruta negra, moras y especias tipo pimienta. Además, tiene un toque afrutado y taninos suaves, probablemente por su maceración carbónica. No se engañen por el alcohol (14,5%) por que tiene una boca tremenda. Lo suficientemente potente para hacerla vibrar. Perfecto para rojas y quesos maduros.
Para quienes deseen comprar y disfrutar Cabernet Franc de Viña Loma Larga, pueden adquirirlo por un valor de $18.990 CLP, unos USD $26 ó $2480 ARS, en tiendas Jumbo y, dependiendo del stock, en jumbo.cl.
Textos: Rodrigo Ortega Aedo
Edición General: Javier Valenzuela